¿Es bueno hacer pactos con los niños? Muchos padres mantienen que es mejor mantenerse firmes con ellos, porque al final los niños siempre los acaban incumpliendo. Pero es todo lo contrario, porque lo cierto es que esto les ayuda mucho a ellos y favorece a los padres.

Un mutuo acuerdo enseña responsabilidad y autonomía a los niños

“Papá, si saco buenas notas, ¿me comprarás la consola?” o “Mamá, si me porto bien, ¿me comprarás el juguete que quiera?”, son algunas de las frases más comunes en los niños, aunque algunos padres aseguran que ya desde una temprana edad lo que más les piden los niños es que les compren un teléfono móvil o una Tablet antes que una bicicleta o incluso que un ordenador.

Ahora bien, un padre puede pensar, ¿está bien hacer esta clase de tratos con los niños? Muchos lo intentan, porque saben que sus hijos se rendirán pronto y así se pueden ahorrar el dinero, mientras que otros deciden tomárselo en serio. El motivo es claro: que un niño haga un pacto con el padre, sabiendo que saldrá ganando, hace que sea más responsable y vaya ganando un poco de autonomía. Si a un niño se le recompensa al ayudar en la casa con algunas tareas, pagándole con un poco de dinero, está aprendiendo el valor del esfuerzo del trabajo duro para poder ahorrar y conseguir lo que quiere comprar. Si se le impone una recompensa importante al final de un ciclo escolar, se esforzará para conseguirlo.

¿Es bueno llegar a acuerdos con los niños?

No obstante, no siempre es un refuerzo positivo según para algunos expertos. Al conseguir el premio tras haber terminado el año escolar, ¿el niño se lo tomará en serio el siguiente año? ¿En verdad es bueno que el niño aprenda que por hacer cosas buenas va a recibir cosas buenas? Hay que encontrar el equilibrio entre un punto y buscar otras vías de enseñanza que no solo fomenten la educación escolar de los niños, sino que además sirvan de refuerzo para inculcarle los valores que necesitará en un futuro.

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