Las impresoras 3D están dando un salto tecnológico increíble en los últimos años. Hace muy poco que se presentaron, y ya muchos les han encontrado utilidades en el mundo de la concina o en la medicina. No obstante, hay quien mira un poco más allá, y asegura que estás impresoras en el futuro podrían usarse para el mundo de la construcción.

¿Construir edificios con materiales 3D?

Para algunas empresas, la impresión 3D se está convirtiendo en una regla a seguir para poder abaratar en costes. Gracias a una impresora con esta potencia, se pueden fabricar materiales en cuestión de unas pocas horas. Materiales muy resistentes que pueden utilizarse para construir edificios.

De hecho, muchas empresas de construcción han adquirido el doble de impresoras en el año 2016 que en el año anterior. Es más, es posible que las impresoras 3D se conviertan en un modo de negocio estupendo para las empresas suministradoras de materiales. Puesto que, si una impresora de este tipo puede imprimir un chip totalmente operativo para un sistema electrónico, ¿por qué no imprimir los tornillos? ¿Por qué no imprimir las vigas? ¿Por qué no imprimir los muebles?

¿Es posible construir una casa con una impresora 3D?

Si, la impresión 3D es el futuro. Aunque algunos siguen siendo algo escépticos al respecto, puesto que, ¿podría, por ejemplo, una grúa fabricada con esta impresora soportar el gran peso de subir los materiales a una altura considerable, como una décima planta? ¿Podrían unas vigas fabricadas con estas impresoras soportar el peso de varios pisos o se usarían únicamente para construir casas de una sola planta?

Queda mucho para que estas impresoras puedan irrumpir fuertemente en el mundo de la construcción, pese a que algunos prevén que será en el 2022 cuando ya haya una producción en masa a través de estas impresoras. Pero, de momento, habrá que seguir utilizando las técnicas habituales.

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