La empresa Fairphone, nacida en los Países Bajos intenta dar ejemplo y alejarse de los cánones de la industria de la telefonía móvil. La filosofía y el proceso de creación de Fairphone es la de producir un Smartphone de comercio justo, cuyo proceso de fabricación cumpla con garantizar unas buenas condiciones laborales, los materiales se extraigan de manera ética y que cause el mínimo impacto ambiental para el planeta.

Su primer teléfono salió al mercado en el 2013, y ahora han lanzado su segundo producto, el Fairphone 2. Hasta la fecha han vendido poco más de 110.000 entre ambos modelos.

Además, la compañía ha creado un fondo social con su principal proveedor, en el que participan ambos al 50%. Son los propios empleados de la empresa los que eligen democráticamente a que se destinaba el dinero, para mejorar sus condiciones o para otras causas o fines.

Otro de los objetivos de la empresa es lograr que sus móviles tengan una vida útil superior a la de otros productos del sector, en contra de la ya conocida obsolescencia programada y que parece la norma hoy día en cualquier sector. Asimismo, persiguen la meta de producir un teléfono cuyas partes se puedan reutilizar y reciclar.

El Fairphone 2

Una de las principales características de este móvil es que se trata de un diseño modular, aunque sin la posibilidad de poder desmontarlos y cambiar unas piezas por otras a nuestro antojo. Algo en lo que se está trabajando en el Proyecto Ara de Google. Es bastante sencillo montar y desmontar el Fairphone 2, lo que facilitará la reparación o sustitución de cada una de sus partes. De hecho, la empresa iFixit, que se dedican a nalizar la facilidad de reparación de los dispositivos, le ha otorgado un 10.

En cuanto a sus características técnicas aún tienen que mejorarlas, tiene poca RAM, una cámara que no es nada fuera de lo normal, un diseño algo básico y de momento funciona con un sistema antiguo de Android. Pero como ya hemos dicho, esto no es lo destacable de este dispositivo.

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